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Objetivo
La persona directiva debe aunar a su capacidad para dirigir
personas la de entender e interpretar las señales que
cotidianamente nos llegan desde el entorno y los mercados
para elegir el futuro. Más allá de los viejos paradigmas de
la planificación estratégica necesitamos personas que
“eligen un futuro” y ponen en marcha los mecanismos
necesarios para que toda la compañía avance hacia ese futuro
a conquistar.
¿Qué conocimientos aprendemos?
Esa necesidad de elegir un futuro requiere orientar la
empresa al valor para el cliente y conocer las técnicas que
nos permitan elegir y comunicar un futuro estratégico:
orientar los objetivos, las metas y los indicadores a través
del Balanced Score Card; definir la Misión, la Visión, los
Valores esenciales de la organización; utilizar
adecuadamente el DAFO; comprender qué es ventaja
competitiva; etc.
¿Qué habilidades potenciamos?
Las organización sostenible requiere de una dirección con
mentalidad estratégica. Lograrlo exige:
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Interpretar las señales del entorno (entender las
tendencias sociales y culturales y su impacto en la
actividad empresarial, detectar las claves económicas y
tecnológicas que pueden catapultar o sepultar nuestra
organización)
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Asumir la responsabilidad de elegir el futuro
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Orientar a la organización hacia el futuro definido e
ilusionarla con ello
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